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¿Qué es la transcodificación?

transcodificar

No cabe duda de que vivimos en la era de la información. La revolución que supuso la apertura de nuestros dispositivos a la red hizo llegar a millones y millones de datos diariamente a servidores y esto creó un nuevo problema para la vida digital: el almacenamiento de datos. Es aquí donde surge la tecnología de compresión de archivos y la transcodificación.

Transcodificar

Para que te hagas una idea de hasta qué punto llega este problema, por ejemplo, los archivos que tienen un mayor volumen de datos son los archivos de vídeo, puesto que la calidad de éstos ha aumentado considerablemente en los últimos 10 años, llegando a usarse resoluciones de alta calidad de vídeo (4K u 8K) en los últimos smartphones.

Para solucionar esto, nacieron por necesidad nuevos formatos que comprimían estos datos en otros que ocupaban menos espacio, lo codificaban y, por lo tanto, también se necesitaba de un sistema de decodificación de estos, surgiendo de esta forma los tan conocidos codecs. El proceso por el cual, un archivo pasa a otro formato se denomina transcodificación (del inglés transcode). En este proceso siempre se intenta no perder calidad en los datos que se están convirtiendo.

Gracias a este sistema, por ejemplo, tenemos actualmente plataformas de streaming y de video online, como YouTube o Netflix, mejorando la compresión de su contenido audiovisual tanto en el almacenamiento de sus servidores como en la calidad final en su reproducción.

El transcode en los NAS

Pero no queda solo ahí. Todos estos procesos de compresión de datos se han desarrollado en el almacenamiento conectado en red o NAS (del inglés Network Attached Storage). Esta tecnología de almacenamiento se dedicada a compartir la capacidad de un ordenador a otro a través de una red. De esta forma es como tener un disco duro externo compartido con más ordenadores a través de red, con la ventaja que se produce una codificación de sus datos, lo que los comprime y facilita su manejo incrementando así su capacidad de almacenamiento total y la velocidad de estos.

Es por ello por lo que uno de los usos más habituales de estos aparatos es la realización de copias de seguridad de archivos, utilizarse como servidor o un sistema de almacenamiento compartido por más usuarios de ese NAS. Y de esta forma, se convierte en un hardware indispensable para toda aquella empresa o particular que se dedique de una forma u otra a trabajar con datos puesto que éstos se convierten en el activo más valioso.

Cada marca de NAS tiene diferentes funcionalidades, que se pueden comparar en las propias especificaciones del aparato y si está interesado en adquirir alguno le recomendamos que primero piense el uso que le va a dar.

Es, en resumidas cuentas si no fuera por la transcodificación de todos los datos de internet unido a la tecnología de la velocidad en línea no habríamos conocido servicios que usan la nube como Spotify, Dropbox o Google Drive y, por ende, la tecnología móvil no habría avanzado tanto como lo está haciendo hoy en día.